Desde el bien merecido ganador del Premio Primavera 2014, La noche soñada de Màxim Huerta no ha hecho más que triunfar alrededor del mundo. El mix de la buena literatura junto la realidad de un escritor tan cercano a sus fans, ha hecho de la lectura un proceso de conexión humano, entre el que cuenta la historia y el que la vive y escucha.
La novela se inicia en la víspera de San Juan en un pueblo de la Costa Brava, donde Justo, el pequeño de la familia Brightman ha decidido que en vez de pedir un deseo va a llevar a cabo un plan para cambiar el destino de su familia.
Corazones en vaho, la inteligencia infantil concebida como inocencia por los mayores, la relación especial y única que se mantiene con una madre, la peculiaridad de sus tías y la búsqueda de la felicidad descubren que nunca debemos dejar de buscar el amor.
"- ¿A ti qué te gustaría que fuera, mamá? - dije sin girarme todavía.
- Feliz.
Parecía que tenía la respuesta preparada, como si supiera que era lo único que yo deseaba en la vida a los doce años. Que todos, sobre todo ella, fueran así: felices."
Y es cuando tenemos claro un objetivo, que por doloroso que sea el camino y muchos lo declaren como imposible, no debemos rendirnos.
Una curiosidad acerca del libro, es que Màxim empezó a escribirlo antes de publicar Una tienda en en París, y junto al éxito de ésta, reemprendió La noche soñada. Porque a veces, cuando queremos contar una historia importante, hay que elegir el momento; parar, respirar y continuar con ella.
Una novela para todos, para siempre y para compartir.